
Toda esta tecnología y formas de proceder, se engloban en un concepto denominado geomarketing. Geomarketing se define como “un conjunto de técnicas que permiten analizar la realidad económico-social desde un punto de vista geográfico, a través de instrumentos cartográficos y herramientas de la estadística espacial” (Chasco, 2003). En ellas, se integran múltiples disciplinas: desde la ingeniería a la psicología pasando por la geografía y la estadística aplicada, incluyéndose al tradicional proyecto de mercado, la toma de conciencia de las necesidades del entorno. Por lo tanto, el geomarketing constituye la piedra angular para una adecuada planificación de zonas de ventas o comerciales. La utilización de cartografía digital para la visualización del mercado y los clientes permiten una toma de decisiones rápida, efectiva y eficiente.
Las ventajas de iniciar y/o gestionar un negocio basándose en los resultados obtenidos mediante las técnicas propias de la estadística aplicada y el geomarketing son múltiples. Entre otras:
- Optimización de la inversión inicial
- Comprensión del área de influencia del negocio
- Conocimiento preciso del destino geográfico de la venta y el perfil del comprador, optimizándose así las técnicas de venta y los productos ofertados.
- Identificar potenciales nichos de mercado no identificados
- Obtener un conocimiento previo del mercado de forma que se focalicen los esfuerzos en el arranque del negocio en determinados grupos sociales o elementos de mercado
- Análisis de la competencia y su comportamiento frente al cliente.
- Localizar las zonas de ventas óptimas y más desfavorables, de cara a potenciar los esfuerzos de marketing en estos últimos y optimizar la inversión en publicidad.
- Estimación precisa del stock existente y modelado en el tiempo de las necesidades futuras.
- Reducir costes, mejorando el servicio al considerar nuevas alternativas en la toma de decisiones.
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